miércoles, 23 de julio de 2014

RECHAZO Y RECLAMO POR EL PROYECTO DE RECONSTRUCCIÓN DEL HOSPITAL VIDAL ABAL DE CÓRDOBA CONTRARIO A LA LEY NACIONAL DE SALUD MENTAL

Ante la difusión pública en medios de prensa de la provincia de Córdoba, del proyecto de reconstrucción del Hospital Vidal Abal de la mencionada provincia, manifestamos nuestra preocupación por tratarse, al igual que en el caso del Hospital Zonda de San Juan, de un nuevo proyecto contrario a la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, su decreto reglamentario y al Plan de Salud Mental, y por lo tanto, rechazamos el mencionado proyecto.

La ley 26.657 establece claramente, en su artículo número 27, que las instituciones de internación monovalentes “ya existentes deben sustituirse definitivamente por dispositivos alternativos”, especificando su decreto reglamentario que “la autoridad de aplicación en conjunto con los responsables de las jurisdicciones, en particular de aquellas que tengan en su territorio dispositivos monovalentes, deberán desarrollar para cada uno de ellos proyectos de adecuación y sustitución por dispositivos comunitarios con plazos y metas establecidas. La sustitución definitiva deberá cumplir el plazo del año 2020…”

Según el diario La Mañana de Córdoba, el ministro de salud de la provincia, Francisco Fortuna, señaló que “75 millones de pesos se destinarán a reconstruir unos 20 mil metros cubiertos de los pabellones y otros 12 millones de pesos para los espacios externos.”

La inversión que se proyecta destinar a mejorar la infraestructura del hospital monovalente, debiera destinarse a la sustitución y transformación de la institución conforme a los parámetros y criterios avalados por el COFESA en el Plan de Salud Mental, que en sus puntos 9.2.2 objetivo 2, 9.2.3 objetivo 3 y 9.2.6 objetivo 6 contempla “cerrar de manera programada, gradual y definitiva la admisión para internaciones en instituciones monovalentes; así como promover la redistribución de los recursos humanos y financieros asignados a unidades monovalentes y, el incremento de los recursos asignados a servicios polivalentes y comunitarios.”

Asimismo, resulta alarmante que, según consta en el diario La mañana de Córdoba, Fortuna haya manifestado: “la propuesta está diseñada sobre los ejes que contempla la nueva Ley de Salud Mental, que implica que los pacientes estén cada vez más en contacto con el exterior.” Estas expresiones no hacen más que reproducir los estigmatizaciones y modelos de atención que la Ley Nacional de Salud Mental se propone y dispone erradicar. No se trata, como declara Fortuna, de que las personas “estén cada vez más en contacto con el exterior”; se trata de la aplicación del paradigma de derechos humanos en la atención en salud mental que implica no aislar, no segregar y no excluir, y, en cambio, atender a las personas con padecimientos mentales en hospitales polivalentes, desarrollar dispositivos comunitarios y abordajes interdisciplinarios.

Responsabilizamos a las autoridades locales y nacionales de aplicación y control por el cumplimiento efectivo de lo dispuesto por la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 y, a su vez, reclamamos que no se tergiverse, ni se declare en nombre de la ley para avalar proyectos que la vulneran.


-Frente por la Salud Mental

-Red por la Plena Implementación de la Ley Nacional de Salud Mental

lunes, 16 de junio de 2014

Crónica: Primer Encuentro del Frente por la Salud Mental


Los días 2 y de 3 de mayo de 2014 nos reunimos en San Miguel de Tucumán casi un centenar de trabajadores de salud mental de las más diversas inserciones (operadores de salud, musicoterapeutas, terapistas ocupacionales, psiquiatras, psicólogos, psicoanalistas, residentes, comunicadores, licenciados en ciencias políticas, artistas, trabajadores sociales, estudiantes y usuarios) provenientes de varias provincias del país: Salta, Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe, Capital Federal, Río Negro y, por supuesto, Tucumán. A esto se sumó la adhesión escrita de trabajadores de salud mental de Formosa. El objetivo: la conformación de un Frente de trabajadores que pueda dar visibilidad y potenciar prácticas transformadores e instituyentes que están teniendo lugar en todo el país.
El trabajo se desarrolló en un clima concordante con el espíritu de la ley 26.657, el del trabajo entre actores provenientes de prácticas y tradiciones teóricas diversas. Los debates se organizaron a partir de intercambios de experiencias en distintos campos, y de algunos enunciados que se encuentran en nuestra convocatoria, como: “Inventar o fracasamos” y “Desmanicomializar nuestras cabezas”.
A partir de las dificultades y logros observados en dichas experiencias se pusieron en tensión los dos ejes inseparables de la ley: el clínico y el relativo a los derechos humanos. Desde esta perspectiva se acentuó la importancia de que la ley se haga cuerpo entre los diversos actores, para que no se pierda en una maraña de enunciados administrativos.
Se insistió en que resultaba central que todos pudiésemos responsabilizarnos de la dimensión ético-política que la ley implica, sin perder de vista sus exigencias materiales, en otras palabras, la ley nos invita a pensar críticamente acerca de nuestras prácticas clínicas cotidianas.
Crítica que involucra tanto a nuestras experiencias inmediatas actuales, como también a una historia que se nutre de una larga tradición de luchas y búsquedas que comenzaron a finales de los cincuenta, y permitieron, entre otras cosas, tener hoy la ley vigente.
Otro acuerdo que surgió en los debates, fue resaltar la importancia de tender a abandonar el aislamiento, la queja y los sesgos corporativistas, promoviendo la acción y el pensamiento colectivo imprescindibles para nuestro quehacer.
Dado que nuestro presente sigue determinado por la complejidad de los diferentes padecimientos humanos, entendemos la imperiosa necesidad de un trabajo horizontal y compartido. De tal forma, que podamos cada vez generar espacios que contengan y nos ayuden a afrontar las dificultades frente al padecimiento psíquico.
Esta dimensión social y política se evidenció en el curso de los debates, y se plasmó también en las preocupaciones que se desplegaron en la mesa redonda que se organizó: “Medios de comunicación y Salud Mental”. Para todos resulta evidente el lugar central que los medios de comunicación tienen en las subjetividades actuales, que sus dinámicas son muchas veces deletéreas de los lazos sociales, pero que también son instrumentos posibles para una construcción de la salud colectiva. En esa perspectiva se abrió el debate acerca de otros modos de comunicación que también producen lazo social por fuera de los grandes medios.
Se sugirió que el nombre de nuestra publicación, “Puntos suspensivos…”, puede ser interpretado como el modo de expresar un trabajo que sólo cobrará vida en la medida en que nos identifiquemos como una potencia transformadora de nosotros mismos y de la realidad.
Estas fueron las últimas conclusiones y, así también, compromisos:
·        seguir ampliando el Frente por la Salud Mental a todo el país y a la mayor cantidad de personas implicadas, para continuar sosteniendo y generando prácticas transformadoras
 al tiempo que:
·        trabajemos para que se incorpore esta mirada a la vida universitaria, como un eje en la formación de los estudiantes, futuros agentes de las prácticas de salud mental.






jueves, 22 de mayo de 2014

RECHAZO AL PROYECTO DE REMODELACIÓN Y AMPLIACIÓN DEL HOSPITAL MENTAL ZONDA DE LA PROVINCIA DE SAN JUAN

COMUNICADO:
RECHAZO AL PROYECTO DE REMODELACIÓN Y AMPLIACIÓN DEL HOSPITAL MENTAL ZONDA DE LA PROVINCIA DE SAN JUAN
                                                                                                                  21 de Mayo de 2014
Ante la difusión pública del proyecto de remodelación y ampliación del Hospital Mental Zonda de la provincia de San Juan, manifestamos nuestro absoluto rechazo al mencionado proyecto, por ser contrario a la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, su decreto reglamentario, el Plan Nacional de Salud Mental con acuerdo del Consejo Federal de Salud, y los instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos, asumidos por la Argentina.
La Ley Nacional de Salud Mental condensa el esfuerzo de un amplísimo arco sanitario, social y político de nuestro país comprometido con la defensa de la dignidad y los derechos de las personas con padecimiento mental y fue sancionada en 2010 por el voto unánime de ambas cámaras.
La mencionada normativa además de prohibir la creación de nuevas instituciones neuropsiquiátricas públicas y privadas, establece que las actualmente existentes deben desarrollar procesos de adecuación y sustitución por dispositivos comunitarios con plazos y metas establecidas hasta su cierre definitivo en el año 2020.
Es evidente que el proyecto de ampliación del Hospital Neuropsiquiátrico Zonda se dirige a contrariar estos lineamientos. Una política de atención en salud mental inserta en la comunidad, de carácter interdisciplinario, que evite la estigmatización y el aislamiento del sujeto que padece, no puede permitirse este retroceso.
Por todas estas razones, los colectivos de organizaciones firmantes instamos a las autoridades provinciales y nacionales a rectificar esa decisión política contraria a derecho. De no ser así estarían incurriendo en graves faltas respecto de los deberes del funcionario público.
Aspiramos por el contrario, a que esa política sea reencauzada hacia la efectiva utilización de recursos humanos, presupuestarios y de infraestructura en función de los lineamientos establecidos por la normativa vigente.
- RED POR LA PLENA IMPLEMENTACIÓN DE LA LEY NACIONAL DE SALUD MENTAL
- FRENTE POR LA SALUD MENTAL
- ENCUENTRO NACIONAL DE PRÁCTICAS COMUNITARIAS EN SALUD
- FORO DE POLÍTICAS PÚBLICAS DE SALUD - ESPACIO CARTA ABIERTA
- ASOCIACIÓN DE PSIQUIATRAS Y ADHERENTES POR LOS DERECHOS HUMANOS
- FEDERACIÓN DE PSICÓLOGOS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA
- RED FAMILIARES, USUARIOS Y VOLUNTARIOS POR LOS DERECHOS EN SALUD MENTAL
- FORO DE INSTITUCIONES DE PROFESIONALES DE SALUD MENTAL DE CABA
- ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE MEDICINA SOCIAL

martes, 22 de abril de 2014

PRIMER ENCUENTRO NACIONAL DEL 
FRENTE POR LA SALUD MENTAL  

2 Y 3 DE MAYO DE 2014 
HORCO MOLLE, TUCUMÁN

El Frente por la Salud Mental convoca al Primer Encuentro Nacional para continuar trabajando en la conformación de una red nacional, que busca ahondar y reflexionar en torno a las prácticas clínicas, comunitarias y territoriales en salud mental, y en las posibles transformaciones necesarias, a partir del espacio que nos abre la sanción y reglamentación del la Ley de Salud Mental N 26.657.
Hemos decidido realizar el Primer Encuentro Nacional del Frente por la Salud Mental en Tucumán, abarcando NEA y NOA. En esta ocasión la convocatoria y la organización del Encuentro son realizadas junto con los compañer@s del Foro Interdisciplinario y el Colegio de Psicólogos de Tucumán.Los objetivos centrales de este y de los próximos encuentros, son: Cómo se realiza y cómo se transforma nuestra acción clínica en los diversos dispositivos de intervención; y la Conformación del Frente por la Salud Mental, como un espacio político que nos permita generar redes afines a una práctica transformadora, coherente con el sentido ético-político que está presente en el espíritu de la ley.
Los desafíos que tal empresa supone son un estímulo para poner en juego la capacidad creativa que haga posible construir en un rico intercambio acerca de nuestras tareas cotidianas. Conociendo las diversas dificultades que surgen de acuerdo a las realidades locales y regionales es que proponemos este Encuentro Nacional a fin de intercambiar experiencias, sostenernos en nuestros objetivos y estimularnos a encontrar soluciones operativas.
Solicitamos que cada uno desde su lugar de trabajo difunda esta iniciativa que iremos construyendo entre tod@s, y nos haga llegar propuestas, inquietudes, preguntas o lo que deseen aportar.

 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Diagnóstico de situación por regiones

Todo plan debe partir de un diagnóstico.

Es por eso que proponemos que los lectores y participantes del blog cuenten cómo se organizan los servicios y las prácticas en sus barrios, localidades, ciudades o zonas, con qué recursos se cuenta y cuáles hacen falta.

El objetivo es poder armar un mapa de la situación de la salud mental en todo el país y que se puedan dar a conocer las prácticas que se ajustan (y las que no) a los principios de la Ley de Salud Mental. Conocer las que se ajustan para poder replicarlas. Y conocer las que no, para poder transformarlas.  

jueves, 5 de septiembre de 2013

Convocatoria

CONVOCATORIA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA RED NACIONAL EN DEFENSA DE LA APLICACIÓN DE LA LEY DE SALUD MENTAL Y SU REGLAMENTACIÓN



La sanción de la Ley Nacional de Salud Mental, resultado de largas luchas que acumulan una rica historia de experiencias exitosas y frustras que ya tiene 50 años, pone a los usuarios y trabajadores de la Salud Mental frente a un nuevo y más complejo desafío: su implementación, tarea que será imposible sin que sus agentes la hagan propia. Una ley sin sujetos sociales que la encarnen y un Estado que la apoye eficazmente (en primer lugar, económicamente) está condenada a ser letra muerta.
Es con esa meta orientadora que un conjunto de compañeros de todo el país nos hemos propuesto la constitución de un FRENTE POR LA SALUD MENTAL, en defensa de la plena aplicación de la ley de salud mental.
Nuestro objetivo es colaborar en la conformación de una Red en todo el país en base a acuerdos básicos que nos permitan trabajar para que en cada rincón del territorio nacional, en cada institución pública, privada o perteneciente al ámbito de las obras sociales, en cada práctica en Salud Mental se concrete la aplicación de la nueva normativa. El llamado es para que esta Red se constituya integrando otros proyectos de redes y proyectos que ya están empeñados en tareas similares, aunque (por lo general) en perspectivas más locales. Una Red Nacional supone, entonces, la articulación de las redes provinciales o locales ya existentes, donde confluyan instituciones y organizaciones diversas, así como aquellos compañeros que quieran hacerlo en forma individual.
Proponemos como ejes básicos alrededor de los cuales motorizar esta tarea: 

1.   Buscar maneras de garantizar la aplicación de la normativa de la Ley Nacional de Salud Mental en todas las instituciones públicas y privadas del país.

2.   Divulgar su contenido; en tanto lo consideramos un paso esencial para que se haga propia en los trabajadores de la salud mental que todavía la sienten como una normativa ajena a su labor diaria. Esta apropiación de la ley no es posible sin que la haga suya la sociedad en general. En ese sentido, los usuarios inmediatos o potenciales (sea individuos, familias o agrupamientos barriales o sociales) deben estar informados de su existencia y de los derechos que los asisten. Esto implica intervenir en los organismos designados de la Nación, Provincial y Municipal que garantizan y fiscalizan su aplicación, así como a las Asociaciones gremiales, ONGs y otras asociaciones barriales, culturales, etc.


3.   Articular con todas las iniciativas que vienen trabajando en y por la aplicación de la normativa vigente, para realizar actividades y tareas en común, entre ellas comunicarnos con todos los grupos, instituciones, servicios de Salud Mental en donde se están implementando, a lo largo y ancho del país, diferentes e innovadores dispositivos de asistencia clínica, experiencias de desmanicomialización, abordajes comunitarios, etc. Es decir trabajar coordinada y prácticamente en la construcción de una Red.


4.   Demandar y garantizar un compromiso político y presupuestario tanto por parte del Estado Nacional como de los provinciales y municipales. Las autoridades ministeriales y legisladores que han votado la Ley y su reglamentación deberían incluir en el presupuesto del 2014 los recursos económicos necesarios que aseguren una equidad en la asistencia que recibe y recibirá la población acorde a lo que la Ley propone. En tal sentido, es imprescindible:
      a: Empezar ya a preparar dichas asignaciones y revisar las que están otorgadas. En especial a aquellas instituciones, por lo general privadas (a veces encubiertas tras sus pertenencias gremiales), que violan los DDHH de sus asistidos, de modo de contar así con recursos que permitan reasignarlas a los ámbitos del Estado, contemplando lo que está propuesto en los siguientes puntos b y c.                    
      b: Apoyar el desarrollo de las innumerables propuestas alternativas en Salud Mental Comunitaria que existen en todo el territorio y crear nuevas.
      c: Crear cargos y destinar presupuesto que permita una mejor y más amplia atención en los dispositivos existentes y fundando nuevos espacios y dispositivos que garanticen una asistencia de calidad que tome en cuenta las propuestas de la Ley y su reglamentación.

5.   Instalar la reflexión, la evaluación y la discusión acerca de los modos de intervención clínica y las problemáticas institucionales que articulan las prácticas en salud mental. Tarea que la dictadura militar cortó de cuajo como práctica establecida y que sólo sobrevive de modo fragmentado -las más de las veces- en aquellos lugares que se han constituido, de hecho, en bastiones de resistencia.

6.   Plantear el debate en toda su complejidad. Lo enfatizamos por considerar que nos encontramos frente a un panorama amplio, complejo y contradictorio. Durante décadas hemos tenido experiencias de todo tipo, muchas de ellas anónimas, silenciosas o silenciadas y otras que lograron expandirse en un sentido progresivo, con bases ético-políticas y conceptuales que hoy se reflejan en el modo en que se realizó la normativa de la Ley Nacional de Salud Mental. Sin embargo, junto a ellas conviven otras que, por el contrario, basan su accionar en la violación, en mayor o menor grado, de la dignidad y los derechos humanos de los asistidos, contra las condiciones elementales de cualquier producción de salud mental. En el interior de esta situación, insistimos, compleja y conflictiva, se han creado nuevas formas de violencia, institucionalmente consolidadas y naturalizadas. Esto se hace en especial notorio con los padecimientos referidos a las adicciones, la anorexia-bulimia, las dificultades que los niños/as presentan en su integración escolar, y de modo extremo en los casos de niños/as sea en situación de  calle o institucionalizados, adultos en las cárceles y hospicios, sometidos a diferentes modos de desamparo. Todo ello articulado alrededor de la aplicación de las clasificaciones derivadas del DSM en sus respectivas numeraciones, el abuso en la utilización de psicofármacos, la medicalización excluyente del padecimiento psíquico, la resistencia a utilizar dispositivos grupales y comunitarios de intervención, y la ausencia de trabajo interdisciplinario tanto en el diagnóstico como en el abordaje clínico, factores todos que obstaculizan  un abordaje integral de las problemáticas del sufrimiento psíquico en situaciones extremas de violencia social como la pobreza, la exclusión, el desamparo, la desigualdad, la injusticia, así como de las víctimas del Terrorismo de Estado, de la Guerra de Malvinas y de los atentados sufridos en el país. Es justamente uno de los puntos antes mencionados, el trabajo interdisciplinario, sobre todo entendido como manera de enriquecer nuestros saberes específicos con los aportes de otros campos de conocimiento, el eje teórico y práctico para que esta Red que proponemos se constituya como un organismo vivo y no como un sello burocrático.
   Entonces, es porque muchas veces, también en las prácticas más progresivas, respetuosas y bien intencionadas, la dignidad y los derechos en el ámbito de la salud mental han sido atravesados por los diferentes discursos estigmatizantes, clasificatorios y excluyentes, que consideramos central generalizar este debate. Nuestra capacidad de pensar y de hacer, aún con las mejores intenciones, con la mayor responsabilidad teórica y ética, no ha salido indemne de las problemáticas histórico-sociales, sus modos corporativos y las diferentes “transacciones” epistémicas que atraviesan nuestras prácticas.
    
Es con este espíritu que nos proponemos colaborar en la construcción de esta Red. Y es con estos fines básicos (pasibles de ser puestos en discusión) que invitamos a todos los compañeros/as que transitamos en el ámbito de la Salud Mental, pública o privada (usuarios, psiquiatras, psicólogos/as, trabajadores/as sociales, músico-terapeutas, terapeutas ocupacionales, enfermeros/as, operadores/as jurídicos, acompañantes terapéuticos, artistas, docentes, etc.), a ponernos a revisar cómo comprendemos el padecimiento psíquico. Esto implica sin duda revisitar conceptos y categorías derivadas de cómo comprendemos la subjetividad y específicamente el psiquismo. Sobre todo, con la disposición para transformar las lógicas que han separado lo normal de lo patológico, diseñando  dispositivos clínicos articulados a nuevos abordajes, que encaren la complejidad de la subjetividad singular y colectiva en el devenir histórico-social y cultural.
      Es con estas consideraciones que consideramos que la Ley Nacional de Salud Mental recientemente sancionada puede y debe tornarse un instrumento vivo y no un catálogo de buenas intenciones.

Son estos los motivos de nuestro agrupamiento y así de nuestra convocatoria.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El Frente por la Salud Mental convoca a grupos, organizaciones y personas interesadas a constituir una Red por la aplicación de la Ley de Salud Mental en todo el territorio nacional